CONVIÉRTETE EN EL INVITADO DE TU PROPIA MESA

Cuidarse a uno mismo requiere sacar tu mejor versión y para ello hay que dedicarse tiempo de calidad a uno mismo y olvidarnos del “No puedo”, “No tengo tiempo” “En otro momento”.

Parece que en este sistema en el que vivimos “estar ocupado” lo hemos extrapolado como indicador de éxito. Si nos preguntan ¿qué tal? , respondemos que muy bien, que no tenemos tiempo de nada, que estamos muy liados, que tenemos mucho trabajo…

No dedicamos tiempo de calidad a lo verdaderamente importante, como nutrirnos y comemos de pie, delante del ordenador o corriendo porque ‘tengo que seguir trabajando’ o ‘haciendo otras cosas más importantes’. No estamos enfocados en el momento presente sino que estamos pensando en lo que vendrá después o en lo que pasó antes.

El tiempo que dediquemos a comer debe ser un momento plácido y tranquilo. Es un tiempo para nosotros y tenemos que estar enfocados en lo que estamos haciendo sin pensar en nada más, es el momento de saborear y degustar nuestra comida.

¿Verdad que cuando vamos a una cena especial o tenemos un evento nos probamos a ver qué ropa nos sienta bien? ¿Verdad que dedicamos tiempo a acicalarnos, elegir nuevo peinado y una corbata o pendientes que nos hagan ilusión?

Nos gusta que se nos vea bien, atractivos, saludables y felices. Lo que transmitimos y lo que somos es consecuencia de lo que nos cuidamos a nosotros mismos.

Cuando comemos tenemos que parar y hacerlo con conciencia dedicando el tiempo necesario para que sea un momento agradable para nosotros. Tiene que ser un tiempo que nos dedicamos para nutrirnos bien y disfrutar de esa comida.

Aquí dejo algunas reflexiones sobre lo que podemos empezar a hacer para mimarnos en la mesa. Saquemos lo mejor de nosotros mismos y seamos nosotros los invitados a nuestra propia mesa.

  1. LA COMIDA TIENE UN COMPONENTE SOCIAL IMPORTANTE. Mientras comes disfruta de la comida, evita temas que te produzcan estrés. No vas a resolver nada comiendo que no puedas hacerlo en otro momento; probablemente los temas incómodos te incitarán a comer más. Compartir las comidas con nuestros seres queridos o acompañados de compañeros de trabajo nos ayuda a sentirnos a gusto y disfrutar del placer de cuidarnos mientras comemos.
  2. ELEGIR LOS ALIMENTOS QUE VAS A COMER. Elegir un menú adecuado y equilibrado. Planifica con antelación. Es necesario tomar conciencia de qué es lo que vamos a comer y prepararlo antes de comérnoslo.
  3. UTILIZAR UNA VAJILLA BONITA, que nos guste. Pon ese mantel que te encanta o utiliza las servilletas que te gustan. Desecha lo que no quieras y renueva tu mesa. Te sentirás mejor.
  4. CAMBIA EL LUGAR EN QUE TE SIENTAS A LA MESA. La percepción del panorama te cambia; de esta forma modificamos nuestra mirada y eso nos ayuda a disfrutar. Debemos huir de la rutina y ejercitar el cerebro.
  5. COME ALIMENTOS COCINADOS POR TI. Siempre que puedas sé tu propio cocinero y prepara tus comidas. Dedícate tiempo y prueba nuevas recetas saludables. Evita comidas preparadas.
  6. COME CON CONCIENCIA. Disfruta de los sabores y prueba a mezclar los alimentos de diferentes formas. Aprende a diferenciar los alimentos de forma individual porque así cambia nuestra percepción bucal.
  7. COME DESPACIO, MASTICA. Es importante masticar con conciencia, llevar el alimento a la boca, percibir su textura, moverlo dentro de la boca para percibir los diferentes matices que tiene.
  8. FUERA LA TELEVISIÓN, LAS SERIES Y EL MÓVIL. No distraer la mente con otras cosas. Centrarse en el aquí y el ahora. Las distracciones hacen que comas más que lo que necesitas. Nuestro estómago tarda hasta veinte minutos en procesar a la información y sentirse saciado.

Empezando con pequeños pasos conseguiremos pequeños cambios que se mantendrán en el tiempo.

mesa para comer sano

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