El color de los alimentos de otoño

Estamos de lleno en el otoño, una época de cambios a los que nuestro cuerpo debe adaptarse poco a poco. Días más cortos, nuevo horario y las bajadas de las temperaturas son algunos de los principales cambios a los que debemos hacer frente durante estos días. Para disfrutar de esta estación del año, contamos con la ayuda de la alimentación de esta temporada. Y, como la naturaleza es sabia, nos proporciona los alimentos precisos que nuestro organismo necesita.

Con el otoño, llegan a los mercados y tiendas las verduras y frutas de colores cálidos, con tonos naranjas, rojos, ocres y marrones muy similares a los del paisaje típico otoñal.

¿Sabías que los colores de los alimentos de temporada te dan pistas sobre los nutrientes que tu cuerpo necesita durante cada estación?

Los alimentos de otoño nos aportan vitalidad y nos preparan para el frío que empieza a asomar. No pueden faltar, por tanto, las vitaminas y los minerales, ya que con el cansancio del trabajo y la rutina podemos perder más cantidad de estos nutrientes. Sin embargo, muchas de las frutas, hortalizas y verduras otoñales son especialmente ricos en provitamina A o carotenoides. Los más importantes son: el betacaroteno necesarios para la piel, el desarrollo de los huesos; y el ácido fólico, además de minerales como magnesio y calcio. Los alimentos de otoño son ricos en antioxidantes para protegernos de los radicales libres y retardar el envejecimiento, y fibra lo que, en su conjunto, nos proporciona un aumento de las defensas incorporando a tu cuerpo los antioxidantes para depurar nuestro organismo antes de la llegada de las bajas temperaturas del invierno

Las frutas del otoño e invierno, además de hidratarnos, tienen un bajo contenido en calorías y, muy importante, un alto contenido en vitamina C, un nutriente muy especial a la hora de fortalecer la función inmunitaria y, por tanto, para prevenir gripes y resfriados. Aprovechemos la temporada para consumir productos frescos y de proximidad que nos refuerzan frente a posibles infecciones.

La lista de los alimentos que podemos encontrar es extensa y por eso los vamos agrupar por colores y más adelante veremos cada color con las frutas, verduras y hortalizas más representativas.

1. COLOR NARANJA

De este color, tenemos frutas y hortalizas como la naranja, mandarina, el caqui, la calabaza, la zanahoria, la batata naranja o boniato y el pomelo. Todos son ricos en betacarotenos, con gran poder antioxidante. Los alimentos de otoño de color naranja ayudan a mejorar tu sistema inmune, a reducir los radicales libres y el estrés oxidativo. Previenen enfermedades cardiovasculares y la aparición de cáncer. En particular, entre estos alimentos predominan las siguientes vitaminas: el betacaroteno, la vitamina C y la vitamina A.

2. COLOR ROJIZO

Con este color aparecen frutas y hortalizas como la granada, los frutos rojos, el pimiento rojo, la manzana y la remolacha, entre otros. Son ricas en licopeno, uno de los antioxidantes más poderosos, incluso, frente a varios tipos de cáncer. Los alimentos de otoño de este color ayudan a mejorar la memoria y a mantener sano tu corazón. Entre sus nutrientes más destacados están la vitamina C, el magnesio y los fitoquímicos.

3. COLORES MARRONES Y OCRES

Los alimentos de otoño de estas tonalidades son ricos en selenio, hierro, fósforo, yodo, magnesio, calcio, potasio, zinc, vitamina A y vitaminas del grupo B. Las setas (boletus, seta cardo, níscalos, oronja, seta de pie azul, senderuela, rebozuelos, trompeta de los muertos y la tan valorada: trufa) y los champiñones son los reyes de la estación otoñal. Aumentarán tu producción de citoquinas, unas células que ayudan a combatir las infecciones. Destacan las castañas ricas en polifenoles antioxidantes.

4. COLORES AZULADOS Y VIOLÁCEOS

Podemos recurrir con estas tonalidades azuladas y violáceas a los frutos del bosque como moras o arándanos, y los higos de colores más oscuros pero son especialmente protagonistas del otoño las uvas. Entre las verduras tenemos que destacar la lombarda y las berenjenas.

Son alimentos ricos en compuestos fenólicos y polifenólicos y flavonoides. La antocianina es un flavonoide de un color morado intenso y muy llamativo, les confiere propiedades saludables (protector de cáncer, mejora la memoria y el sistema urinario además de retrasar el envejecimiento) y quercetina. Te ayudarán a prevenir el envejecimiento prematuro, tienen propiedades diuréticas y antioxidantes y se asocian con efectos calmantes y relajantes. También son beneficiosos para la vista, y por ellos son recomendados para personas que sufran conjuntivitis, cataratas o glaucoma.

5. TONOS VERDES Y AMARILLENTOS

Los tonos verdes de los alimentos son especialmente debidos a la clorofila, pigmento de color verde que presentan las plantas y algas el cual, de alguna forma, podemos decir que es la “sangre de las plantas”. La clorofila es el elemento básico para la transformación de la energía del sol en el proceso de la fotosíntesis. La clorofila, además de aportar energía vital, tiene muchas propiedades beneficiosas. Por destacar algunas:

  • Desintoxica y oxigena nuestras células de forma muy efectiva.
  • Es una fuente extraordinaria y fácilmente digerible de vitaminas y minerales.
  • Apoya en la circulación sanguínea, depura los intestinos, riñones e hígado.
  • Ayuda a equilibrar nuestro metabolismo y eliminar toxinas
  • Es un excelente antioxidante, ayuda a evitar el deterioro prematuro de las células, por lo que se le considera rejuvenecedor.
  • Esta sustancia protege el colon, el hígado, el estómago y la vesícula y ayuda a eliminar el exceso de ácido. Por lo tanto, consigue mejorar el estado de salud general de sistema digestivo y la eliminación de problemas tan habituales como las flatulencias, el mal aliento o las digestiones pesadas.

La vitamina K en los alimentos verdes ayuda con la visión, y con el mantenimiento de huesos y dientes fuertes. Algunos de los vegetales verdes amarillentos tienen los carotenoides: luteína y zeaxantina que ayudan a prevenir las cataratas y enfermedades de los ojos, así como la osteoporosis. Estos alimentos tienen el sulforafano e índoles fitoquímicos, que ambos ayudan a prevenir el cáncer. Son también buenos para el sistema circulatorio y tienen buena vitamina B y minerales.

Las verduras verdes son muy ricas en vitaminas y hierro. Las acelgas, las espinacas, la col rizada contienen calcio vegetal, carotenos, vitamina A, potasio, vitamina C, y también son buenas fuentes de vitaminas del complejo B entre las que destaca el ácido fólico, además de aportar hierro vegetal al organismo, por lo que resultan buenas hortalizas a la hora de prevenir anemias nutricionales. Tienen por lo tanto un alto valor nutricional que ayuda a reforzar el sistema inmunitario.

En este grupo destacan coles de Bruselas, brócoli y berzas, espinacas y acelgas así como kiwis, manzanas y peras, uvas verdes, aguacate, pomelo y kiwi, sin olvidarnos del membrillo.

Después de este paseo cromático, ya entendemos porqué debemos consumir estos alimentos de temporada en otoño ya que son los que mejor le sientan a nuestro organismo.

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