MICRONUTRIENTES Y SISTEMA INMUNE (parte 2/3)

Nutrición y Sistema Inmune

Como ya hemos indicado en la primera parte de este artículo el sistema inmunitario constituye uno de los mecanismos de defensa más importantes contra los agentes agresores externos (bacterias, virus, parásitos, etc.), y también frente a otros internos (sirvan como ejemplo las células tumorales, capaces de producir autoanticuerpos). Este sistema se compone de dos partes: el sistema inmunológico inespecífico o innato y el sistema de adaptación o sistema inmunológico específico. Aunque, en general, ambos sistemas funcionan simultáneamente, tienen algunas características peculiares que merece la pena describir.

El sistema inmunológico inespecífico está integrado, por una parte, por barreras anatómicas, y por otra, por un sistema de fagocitos, mecanismo por el que se produce la ingestión celular de material extraño. En las lesiones, los microorganismos, con sus endotoxinas, pueden activar el sistema de complemento y hacer que los mastocitos se degranulen.

La relación entre nutrición e inmunidad es un campo muy atractivo y complejo. La nutrición es un componente determinante en el desarrollo y mantenimiento de la respuesta inmune. Los datos epidemiológicos existentes relacionan la presencia de déficits nutricionales con desequilibrios inmunitarios e incremento del riesgo de infecciones.

Se ha descubierto que algunos péptidos de la dieta (derivados de la caseína, la soja y otras proteínas), la arginina, la glutamina, los ácidos nucleicos y las vitaminas A, C y E, estimulan la función inmunológica. Además, se ha observado que la relación entre los ácidos grasos poliinsaturados de las series *-3 y *-6 altera la composición y fluidez de la membrana plasmática, modifica el flujo de los canales iónicos, los mecanismos de marcaje celular, la respuesta a los eicosanoides, la liberación de citocinas y la respuesta inmunitaria celular.

En la última década se ha investigado para conocer a fondo el papel de ciertos micronutrientes sobre el sistema inmune, como el hierro, el cobre, el zinc y las vitaminas liposolubles (sobre todo la A, D y E); pero también se han obtenido nuevos datos que abogan por la importancia de otros micronutrientes como el selenio, la glutamina, los aminoácidos ramificados y algunas vitaminas, como la vitamina D.

Figura 1.-Alimentación y Sistema inmune de la Guía de la Fundación de Enfermería de Cantabria 2020.

Vitaminas y minerales para fortalecer el sistema inmune

La EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) reconoce que algunas vitaminas o minerales (cobre, folato, hierro, selenio, zinc o vitaminas A, B6, B12, C y D, entre otros…) participan en el correcto funcionamiento del sistema inmunitario.

En la Tabla 1 se recogen las Vitaminas y Minerales con relación directa en el sistema inmune; Revista Farmacia profesional; Artículo Nutrición y sistema inmunitario Vol. 29, Núm. 6, noviembre-diciembre 2015.

VITAMINASFunciones InmunitariasFuentes alimentarias
Vitamina CAumenta la producción del interferón (con acción especial antivírica). Necesaria para formar colágeno (contribuye al mantenimiento de las barreras naturales contra las infecciones).Guayaba, kiwi, mango, piña, caqui, cítricos, melón, fresas, bayas, pimientos, tomate, verduras de la familia de la col, frutas y hortalizas en general
Vitamina EAumenta la respuesta inmunológica (administrada en dosis de 200 mg/ día a personas inmunodeprimidas con dietas desequilibradas, se demostró que su respuesta inmunológica mejoró notablemente).Aceite de germen de trigo, aceite de soja, germen de cereales o cereales de grano entero (pan, arroz y pastas alimenticias integrales, etc.), aceites de oliva (principalmente el virgen extra de primera prensión en frío, vegetales de hoja verde y frutos secos.
Vitamina AJuega un papel esencial en las infecciones y en el mantenimiento de la integridad de la superficie de las mucosas (barreras naturales contra las infecciones)Vitamina A: hígado, mantequilla, nata, huevo y lácteos completos.
 Beta caroteno (precursor de vitamina A): verduras de color verde o de coloración rojo- anaranjado- amarillento y algunas frutas (albaricoques, cerezas, melón y melocotón …).
Complejo B, ácido fólicoSe han descrito alteraciones del sistema inmunológico asociadas al déficit de vitaminas del grupo B. La carencia de ácido fólico o vitamina B9 suprime la respuesta de algunos linfocitos. Lo que a su vez acompaña de una disminución de anticuerpos. Las deficiencias de tiamina o B1, riboflavina o B2, ácido pantoteico o B5, biotina o B8, cobalamina o B12, pueden disminuir la producción de anticuerpos.Complejo vitamínico B en la mayoría de los alimentos de origen vegetal (verduras, fruta fresca, frutos secos, cereales, legumbres) y en los de origen animal (carne, vísceras, pescado y marisco, huevos y en los productos lácteos). Ácido fólico: se encuentra mayoritariamente en las verduras de hoja verde, legumbres verdes, frutas, cereales de desayuno enriquecidos e hígado. Vitamina B12: hígado y marisco, carne, pescado, huevos y productos lácteos.
FlavonoidesAntioxidantes presentes en numerosos vegetales algunos de los cuales potencian la acción de la vitamina C.Verduras de la familia de la col, verduras de hoja verde, frutas rojas, moradas y cítricos.
HierroEl déficit de hierro es relativamente frecuente y afecta principalmente a mujeres jóvenes y embarazadas. Disminuye la proliferación (multiplicación y crecimiento) celular y la respuesta inmunológicaHígado, carnes (especialmente la de caballo), pescado, huevos y en menor proporción, lácteos.
ZincLa carencia de zinc es relativamente frecuente en niños, mujeres embarazadas, madres lactantes, ancianos y personas vegetarianas o que realizan dietas hipocalóricas. El tabaquismo es un factor de riesgo de déficit. Su carencia influye en la respuesta inmunológica y afecta fundamentalmente a órganos linfoides.Mariscos, hígado, semillas de calabaza, quesos curados, legumbres y frutos secos, cereales completos, carnes, pescados, huevos y lácteos.
SelenioEl déficit de selenio afecta a la inmunidad, estando disminuida, entre otros, la actividad bactericida, la respuesta de los anticuerpos frente a ciertos tóxicos y el desarrollo de linfocitos.Carne, pescado, marisco, cereales, huevos, frutas y verduras

A la hora de revisar el aporte de estos micronutrientes debemos tener en cuenta el estado nutricional concreto de cada persona y sus requerimientos y dejarnos aconsejar por un especialista sanitario en las recomendaciones de la necesidad de un aporte adicional concreto.

Esto no significa que un aporte extra de los mismos mejore la inmunidad, ni que existan en la población deficiencias de estos nutrientes.

En el caso de la vitamina A, por ejemplo, una dieta equilibrada cubre los requerimientos del organismo. Por otro lado, se ha demostrado que en la población europea no existe una ingesta inadecuada de cobre, lo que conduce a un mal funcionamiento del sistema inmunitario.

Ante una situación de clara deficiencia de un nutriente implicado en el sistema inmunitario, tomarlo puede tener un efecto en la respuesta inmune. Pero la ingesta suplementaria no tiene ningún efecto si no existe ninguna deficiencia. Ingerir mucha vitamina C solo mejora el sistema inmunitario en el caso de que haya una carencia, algo muy poco frecuente en España.

Por otro lado, la suplementación con nutrientes específicos, en cualquier caso, siempre debe ser revisada por un dietista-nutricionista, ya que los excesos de nutrientes no están exentos de riesgos.

Los probióticos son organismos vivos que, administrados por vía oral en las cantidades adecuadas, son beneficiosos para la salud del hospedador.

Recomendaciones higiénico-dietéticas para mejorar el sistema inmunitario

En la Tabla 2 recogida de Revista Farmacia profesional; Artículo Nutrición y sistema inmunitario Vol. 29, Núm. 6, noviembre-diciembre 2015, se enumeran las recomendaciones para mejorar la capacidad del sistema inmunitario y hacer frente a las agresiones externas.

Este listado incluye todos los aspectos probados científicamente que mejoran la actuación de dicho sistema para proteger a nuestro organismo.

Tabla 2- Recomendaciones higiénico-dietéticas para reforzar el sistema inmunitario
Lactancia materna
Higiene personal
Higiene alimentaria
Cesación tabática
Evitar alcoholismo
Evitar sedentarismo
Peso saludable
Control de estrés
Dormir 7/8 horas al día
Seguir una dieta saludable
Vacunación

Recomendaciones finales para reforzar el sistema inmune

  • Seguir una dieta variada, basada en alimentos frescos y ricos en vitaminas y minerales.
  • Dormir el suficiente número de horas para favorecer el correcto funcionamiento de nuestro sistema de defensas.
  • Realizar de forma regular actividad física aeróbica de intensidad moderada (caminar a paso ligero, nadar, bicicleta, etc.).
  • Aprender a llevar un ritmo de vida más relajado y a evitar el estrés.
  • Cuando la dieta no es equilibrada, cabe la posibilidad de recurrir a complementos dietéticos, teniendo en cuenta que, al mismo tiempo, se deben mejorar progresivamente los hábitos alimentarios.
  • Recurrir a las plantas medicinales para ayudar a reforzar la inmunidad (equinácea, tomillo, escaramujo, ajo, hojas de grosella negro, espino amarillo, etc.).

Ante la importancia de estar lo más protegido posible, vamos a recordar algunos de los mejores alimentos para lograr unas condiciones óptimas en el sistema inmunológico, algunos de ellos comprobados científicamente por la propia Universidad de Harvard. Podéis revisar el artículo publicado en mi web sobre alimentos para reforzar el sistema inmune que publiqué en el que repaso los grupos de alimentos más destacados y sus funciones.

  • Moluscos y Frutos secos: Expertos de la Universidad de Harvard afirman que la ausencia de zinc provoca que el sistema inmunitario funcione como es debido. Por ello es importante incluir este tipo de alimentos marinos.
  • Cereales: La Universidad de Harvard afirma la capacidad que tienen los linfocitos, presentes en los cereales, de madurar y transformarse en varios tipos de células T y B. Estos se encuentran en alimentos como la avena, el trigo y el arroz.
  • Frutas cítricas: Un artículo publicado por la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU. afirma que los resfriados de la gente que consume vitamina C regularmente pueden durar menos tiempo y, además, sus síntomas suelen ser menos severos. Por lo tanto, las frutas cítricas nos ayudarán en tener un sistema inmunitario más protegido.
  • Yogur: Los productos con probióticos, como los yogures, son beneficiosos para proteger la salud intestinal. Estos microorganismos vivos son capaces de regular la respuesta inmune, según la Organización de las Naciones Unidas.

En la última parte del artículo te damos unas recomendaciones finales y pautas para reforzar Tienes el artículo completo en la web ww.ecomimarse.es y arriba en el link de mi biografía.

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Un comentario sobre “MICRONUTRIENTES Y SISTEMA INMUNE (parte 2/3)

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