PIZZASANA DE BATATA y ZANAHORIA

Con esta receta podrás seguir degustando una pizza con una base libre de harinas. Es original y sabrosa con un punto dulce, pero con la maravillosa esencia del sabor italiano del tomate con albahaca.

Características de la batata o boniato

El boniato o batata es un tubérculo muy rico en betacaroteno o provitamina A; de ahí su color anaranjado. Esta vitamina desempeña un papel muy importante en la formación y mantenimiento de huesos, dientes, tejidos blandos, la piel, la visión, en la prevención del envejecimiento prematuro. Posee un alto contenido en ácido fólico – por lo que es recomendado para las mujeres embarazadas y en periodos de lactancia.

Las verduras anaranjadas y amarillas son ricas en betacarotenos y otros pigmentos carotenoides que inhiben el desarrollo de tumores, especialmente los de pulmón y los de piel. Así que el boniato es un gran potencial anticancerígeno y tiene un efecto antiinflamatorio en el tejido cerebral y nervioso de nuestro cuerpo. El boniato posee el doble de fibra que la que las otras clases de patata, es de los pocos vegetales con un índice glucémico medio. Y aunque muchas veces creemos que los alimentos dulces pueden incrementar los niveles de azúcar en sangre, debido al elevado contenido en fibra que tiene la batata, es capaz de moderar la absorción de sus almidones y evitar, así, los picos de insulina, regulando la glucosa en sangre por lo que previene y controla la diabetes tipo 2.

Aprovéchate de sus beneficios y atrévete aprobar esta receta.

Ingredientes Base (para 4 raciones)

  • 2 batatas grandes
  • 2 zanahorias grandes
  • 2 cucharadas de aceite de coco

Ingredientes Topping (para 4 raciones)

  • 1 taza de salsa de tomate casero (elaborado con tomates naturales y tomates secos rehidratados)
  • 3 o 4 champiñones
  • 8 tomatitos cherry
  • Albahaca fresca
  • Un puñado de rúcula
  • Albahaca cortadita o desecada de bote
  • Orégano
  • Un chorrito de AOVE

Elaboración

  • Limpia las batatas y córtalas a la mitad.
  • Pela las zanahorias y córtalas en trocitos.
  • Precalienta el horno a 200ºC e introduce las zanahorias cortaditas. Una vez que hayan pasado unos 10 minutos en el horno, introduce también las batatas y mantenlas en el horno que se queden blanditas.
  • Saca todo del horno del horno y extrae la carne de las batatas eliminando la corteza; la metes en un bol de batidora. Añade también las zanahorias cocidas y dos cucharadas de aceite de coco y un poco de orégano.
  • Bate todos los ingredientes hasta que quede un puré.
  • Prepara la bandeja del horno con papel de horno y extiende tu masa de forma que te quede la forma redonda de una base de pizza con medio dedo de grosor aproximadamente.
  • Hornea la base de nuevo a 180-200ºC por arriba y por abajo con función ventilador si lo tienes.
  • Saca la base ya hecha y extiende por encima la salsa de tomate de forma que cubra toda la base. Corta los tomatitos cherry por la mitad o en rodajitas y los distribuyes sobre la salsa de tomate.
  • Lamina los champiñones y colócalos sobre la base de forma aleatoria. Espolvorea con orégano por encima.
  • Cubre la pizza con queso vegano o queso rallado normal y un poco de parmesano.
  • Hornea unos 15 minutos.
  • Saca la pizza del horno y añádele el resto de las hojas de albahaca fresca y el puñadito de rúcula por encima distribuyéndola por toda la pizza. Añade un chorrito de AOVE por encima.

Nota:

Puedes poner las verduras que te gusten: tiras de pimiento rojo, rodajitas de calabacín, trocitos de brócoli o lo que más os guste.

Yo soy una fan de las pizzas pero quiero evitar comer pan y gluten, así que para mí este descubrimiento ha sido la bomba. ¡Que la disfrutéis!

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